El arte de medrar - Maurice Joly

Título: El arte de medrar: manual del trepador
Título original: Recherches sur l'art de parvenir
Autor: Maurice Joly
Editorial: Galaxia Gutenberg - Círculo de Lectores

Colección:
Género: Ensayo
Nacionalidad: Francia
Año de publicación:
1867
ISBN: 84-8109-385-8

332 págs.

Precio: 17,50 €




Sinopsis (contracubierta):
 
En la confusión del juego social no se oye más que un grito: ¡triunfar! El inquietante análisis que podría salir de la pluma de cualquier pensador contemporáneo fue elaborado con lucidez profética en la cárcel y vio la luz por primera vez en 1867. Maurice Joly, un outsider de la literatura francesa, plasmó en este corrosivo manual una visión completamente actual sobre el perfecto trepador. En una sociedad en constante estado de guerra no gana el más fuerte sino el que sortea mejor las dificultades. Para Maurice Joly algunas características negativas pueden obrar verdaderos milagros: ante todo es necesaria una buena dosis de mediocridad. En este repaso de la condición humana el autor no deja de ofrecer jugosas anécdotas. Cromwell, Luis XIII, Luis XIV, el duque Richelieu, el duque de Orléans, Catalina II de Rusia, la Bruyère, Rousseau, entre otros influyentes personajes de la época, son retratados en sus virtudes y defectos: en sus desmedidas ambiciones. Casi un siglo y medio después de su primera edición francesa, esta obra llena de ironía e inteligencia se lee como un moderno catecismo sobre el longevo arte del trepar.
 
 
Teniendo en cuenta que la gran mayoría de libros que suelo poner en el blog son novelas, aclaro que estamos ante una de esas excepciones que de tarde en tarde comento. El arte de medrar es un ensayo con el que he disfrutado muchísimo con su lectura
 
Estamos ante uno de esos libros en los que además de contener una lectura amena, además es instructivo. En 2017, se cumplirá un siglo y medio de su publicación y continúa siendo tan actual como el primer día, lo cual nos lleva a una tremenda conclusión, en todo este tiempo, el hombre ha sido capaz de lograr las más asombrosas invenciones, avances en ciencia, tecnología, salud, etc. pero si a la condición humana nos referimos, seguimos (y probablemente seguiremos) estancados en los albores de la humanidad. Métodos parecidos a los que se usaban antes para llegar al poder o tratar de ser alguien en la escala social, se siguen utilizando actualmente.
 
Les voy a reproducir un texto escogido al azar (pág. 35-36 del libro):
 
"Existen, sobre la política, la religión, la moral y los gobernantes, formas de pensar corrientes, tradicionales, una retahíla de juicios, teorías y críticas que forman como un segundo elemento de las nociones generales sobre la naturaleza humana. Para no alargarnos, ofreceremos simplemente una lista.
 
Se cree que el mérito es el medio más seguro para ascender.
Se cree que hace falta capacidad para ocupar cargos.
Se tiene la ilusión de que la opinión pública gobierna el mundo.
Se cree que la política consiste en la ciencia de los asuntos de Estado.
Se cree que los hombres públicos tienen fe en lo que dicen desde la tribuna o lo que escriben en sus libros.
Se cree en el progreso indefinido de la humanidad.
El pueblo cree que cuando hace una revolución se beneficiará de ella.
Se cree que para establecer un gobierno basta con hacer una constitución.
Se cree que al mundo lo gobiernan las ideas.
Se cree que los pueblos se corrigen.
Se cree que existen teorías filosóficas o sociales nuevas.
Se cree que llegará el día en que las naciones ya no se harán la guerra.
Se cree que no se puede ser un ignorante y un necio cuando se escribe un libro.
Se cree que los que piden reformas las desean.
Se cree que los que sostienen hoy un gobierno porque es fuerte no serán los primeros en derribarlo si por ventura se tambalea...
...Preguntémonos qué sería del orden social si esas vulgaridades no estuvieran en circulación"
 
Escrito por Maurice Joly en 1767 ¿Les suena de algo o estamos hablando del pasado?
El arte de medrar contiene muchos párrafos que como éste, invitan a la reflexión

1 comentarios:

Tawaki dijo...

Completamente de acuerdo en que la mediocridad ayuda a medrar. De hecho la inteligencia es un obstáculo. Este libro vendrá bien a los inocentes que creen que pueden conseguir ascender sólo con esfuerzo y se sorprenden de que otros con menos méritos les adelanten. Por desgracia la vida no es justa, y sigue sus propias reglas.

Por otro lado, el deseo de triunfar es legítimo, lo que lo es son los medios que se utilizan.

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