Los puentes de Madison County - Robert James Waller

Título: Los puentes de Madison
Autores: Robert James Waller
Editorial: Emecé
Materias: Literatura romántica
Año de publicación: 1992
ISBN: 9788498722505
Precio: 20 €

208 págs.



Sinopsis:

Cerca de los puentes de Madison County están esparcidas las cenizas de dos seres que se trataron durante tres días y se amaron hasta la muerte: Francesca Johnson y Robert Kincaid. El destino los unió cuando ambos habían rebasado los cuarenta. Ella, casada y con dos hijos, llevando una plácida existencia; él, un fotógrafo de vida nómada, tan libre y generoso como para respetar sin más las decisiones ajenas. Entre ellos nació un amor corto como una tarde de otoño pero tan produndo como las raíces de un árbol que hubieran cavado hondo en la tierra… Así nos lo cuenta Robert James Waller, a la vez que nos devuelve el gusto de saber que la pasión no tiene edad.

ROBERT JAMES WALLER

Nacimiento: Rockford, EE.UU. 1 de Agosto de 1939

Licenciado en Economía en la Universidad del Norte de Iowa, se doc-toró en Administración de Empresas en la Nelly Sch
ool of Business de la Universidad de Indiana. Fue profesor de Administración de Empresa y Economía en la Universidad del Norte de Iowa, hasta retirarse en 1986 para dedicarse a la escritura. Es también conocido por sus facetas de músico y fotógrafo. Su primera novela, Los puentes de Madison se convirtió en el éxito de ventas más espectacular de la última década del siglo XX en EE.UU, con más de dos millones de ejemplares vendidos, también fue llevada al cine con notable éxito.

Obras

  • Los puentes de Madison County (1992)
  • Los caminos del recuerdo (2002)
  • Tango en el paraiso (2005)
  • Puerto Vallarta (2010)

EL CONDADO DE MADISON








Ubicación de Iowa en EE.UU.










Ubicación del condado de Madison en Iowa


(texto extraído de: http://losprofesdelmaiz.wordpress.com/2008/10/25/xiv-los-puentes-del-condado-de-madison/)

Ningún ciudadano iowino visitaría un lugar perdido como éste. Lo dejan para los turistas. Pero eso sí, ensegui-da reconocen haber leído la novela de R. James Waller.

Si nosotros estamos en el oriente iowino, a poco del Misisipi; y en el centro la capital, Des Moines; no muy lejos de allí, hacia el sur, está el remoto condado de Madison.

Aquí hace falta muy poco para llegar a un pueblo perdido. Cualquier carretara pequeña lleva a pueblos aislados, con mayor o menor encanto, rodeados de maizales, bosques, lagos, llanuras infinitas…

Parece muy bien elegido este pueblo. Pues se debe atravesar estrechas carreteras, y después estrechos caminos. Más tarde sinuosos caminos de tierra con apenas indicaciones. Cuando uno se pregunta, ¿ dónde demonios estoy? Quiere decir que ya está uno cerca.

Un pueblo bien, bien, del interior. Allí están los 6 puentes de Madison. Y originalmente eran 19. Se trata de pequeños puentes cubiertos lenvatados en 1883. Se decidió hacerlos cubiertos para preservar la madera del suelo, que salía cara y se estropeaba con facilidad.

Es al cruzar el puente, que se da uno cuenta de dónde está realmente. Parece que separa dos mundos. Al llegar al otro lado se abre un enorme paisaje verde y floreado. Suenan los grillos y las chicharras, zumban mosquitos e insectos de vivos colores. Le invade a uno una infinita sensación de paz.

Recorriendo los caminos que llevan de un puente a otro, delgados y pedregosos, se le llenan a uno los ojos con tanta naturaleza. Es fácil querer verlo todo, retener cada fotograma. Envuelve por su propio encanto. No se trata de un árbol concreto, de un gru-po de flores… Son lo pueblecitos, tan bien hechos.

Tuvimos oportunidad de ver un par de puentes. El primero, el clásico Roseman bridge, de la película. Que no difería demasiado del segundo que vimos. Pero sí el entorno. En este segundo pueblo, las casitas bajas, las granjas, los aldeanos, siempre con la sonrisa puesta. Ese ambiente de pueblecito donde no trans-curre el tiempo, donde se cuida cada detalle, donde reina una armonía sosegada.

Dejamos los puentes y visitamos la ciudad de Madison, el downtown que todo pueblo o ciudad tiene. Conserva ese aire de ” aquí todo sigue igual”. Silvia y Mónica se quedan prendadas de una cafetería old-style, con sillas de cuero rojo y aspecto anacrónico.

LOS PUENTES

texto extraído de: http://www.diariodelviajero.com/america/san-valentin-en-los-puentes-de-madison

Los seis puentes que quedan en pie son: Roseman, Cutler-Donahoe, Holliwell, Cedar, Imes y Hogback.


Convertidos en nexos entre pequeñas poblaciones, casas y granjas, los puentes cruzan pequeños arroyos o ríos. Así, podría decirse que el puente Roseman es el prota-gonista de la película, construido en 1883 y pintado de un color rojo fuerte que contrasta con el verde que lo rodea

Por su parte, el Cutler-Donahoe fue construido en 1870, el Holliwell, que el más largo de los que aún se mantie-nen en pie, se alzó en 1880 y el de Imes en 1870. En tan-to, el puente de Cedar, que es el único que puede cruzar-se en coche y el más corto de todos con tan sólo 23 me-tros de extensión, fue construido en 1883. Y, por último, el de Hogback, se construyó en 1884.

La casa de Francesca a la que se accede a través de la carretera G4R y tomando luego un desvío. Lamentable-mente no puede ingresarse aunque, durante algún tiem-po, el público tenía acceso a ella.

Información extraída de:

http://losprofesdelmaiz.wordpress.com/2008/10/25/xiv-los-puentes-del-condado-de-madison/
http://www.diariodelviajero.com/america/san-valentin-en-los-puentes-de-madison

2 comentarios:

Tawaki dijo...

El libro es una joya que leí no hace demasiado años. La película, sin estar a la altura, es también digna de verse.

Un abrazo.

Antero dijo...

Yo vi la película cuando se estrenó en el cine y me pareció una maravilla.

El libro lo he leído recientemente y a continuación volví a ver la película.

Ambos me parecen muy bien logrados.

Un abrazo

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