El discurso del rey - Tom Hooper

Título: El discurso del rey
Título original:
The King's Speech
Director: Tom Hooper

Intérpretes: Colin Firth (Bertie, rey Jorge VI), Geoffrey Rush (Lionel Logue), Helena Bonham Carter (reina Isabel), Guy Pearce (rey Eduardo VIII), Jennifer Ehle (Myrtle Logue), Derek Jacobi (Cosmo Lang), Michael Gambon (Jorge V), Timothy Spall (Winston Churchill), Anthony Andrews (Stanley Baldwin)
Guión: David Seidler
Música: Alexandre Desplat
Fotografía: Danny Cohen
Productora: Coproducción GB-Australia; UK Film Council / The Weinstein Co. / Momentum Pictures / Aegis Film Fund / Molinare London / Filmnation Entertainment
Género: Drama, Histórica, Biografía
Nacionalidad:
Reino Unido
Año de realización:
2010
Duración: 1h. 58 min.
Estreno en Reino Unido: 7 Enero 2011.
Estreno en España:
22 Diciembre 2010.

Apta para todos los públicos.


Premios:


2010: 4 Oscars: mejor película, director, actor (Colin Firth) y guión. 12 nominaciones.
2010: Globos de Oro: Mejor actor (Firth). 7 nominaciones, incluyendo Mejor película drama
2010: 7 Premios BAFTA, incluyendo Mejor película y actor (Firth). 14 nominaciones
2010: Premio Goya: Mejor película europea
2010: Festival de Toronto: Mejor película (Premio del Público)
2010: Círculo de Críticos de Nueva York: Mejor actor (Colin Firth)
2010: Independent Spirit Awards: Mejor película extranjera


Sinopsis:

Cuando el rey Jorge V (Michael Gambon) fallece, su hijo Eduardo (Guy Pearce) pasa a ocupar el trono como Eduardo VIII, pero cuando posteriormente éste abdica para poder casarse con Wallis Simpson, su hermano Alberto (Colin Firth) se convierte en el nuevo rey de Inglaterra como Jorge VI. Pero tiene un problema: es tartamudo y hablar en público le resulta complicado. Por ello, su mujer Isabel (Helena Bonham Carter) contrata al excéntrico logopeda Lionel Logue (Geoffrey Rush) para que le ayude. Finalmente, con el apoyo de su familia, de Logue y del mismísimo Winston Churchill (Timothy Spall), Jorge VI se prepara para dar un discurso a la nación en la lucha contra Hitler(Felipe Schmidt)

Banda Sonora

El listado de temas incluidos en el CD son:
  1. Lionel And Bertie (02:10)
  2. The King's Speech (03:54)
  3. My Kingdom, My Rules (02:51)
  4. The King Is Dead (02:06)
  5. Memories Of Childhood (03:36)
  6. King George VI (03:05)
  7. The Royal Household (01:43)
  8. Queen Elizabeth (03:35)
  9. Fear and Suspicion (03:24)
  10. The Rehearsal (01:42)
  11. The Threat Of War (03:56)
  12. Speaking Unto Nations (Beethoven Symphony No.7 II) (05:02)
  13. Epilogue (Beethoven Piano Concerto no 5 "Emperor" - II) (03:56)


Trailer de El discurso del rey:



El discurso del rey es otra de las películas imprescindibles de la temporada, conocer la historia del rey Jorge VI y su lucha contra la tartamudez y ver la interpretación (especialmente) de Colin Firth en el papel principal, ya merecen la pena dedicar dos horas de nuestro tiempo a ver esta magnífica película.


El verdadero discurso del rey:



Precisión Histórica

Nota: el texto que viene a continuación ha sido extraido de Wikipedia

De acuerdo con el guionista David Seidler, el director Tom Hooper insistió en que hiciera el guion de la forma mas histórica y más exactamente posible, los dos trabajaron juntos durante cuatro meses para obtener lo mejor del guión, y garantizar su autenticidad. De acuerdo a una entrevista de la BBC con el nieto de Lionel Logue, el equipo de filmación se dio cuenta de la existencia de un diario que contenía notas originales de Logue en el tratamiento del duque sólo unas nueve semanas antes de empezar. A continuación, dieron marcha atrás y volvieron a trabajar el guión para reflejar lo que había en las notas. Hooper dijo que algunas de las líneas más memorables de la película fueron las citas directas de las notas de Logue.

Sin embargo, se introdujeron algunos cambios por razones artísticas o dramáticas. Profesor Cathy Schultz señaló que los cineastas debieron reducir la cronología de los eventos a tan sólo unos años. El duque de York, de hecho, comenzó a trabajar con Lionel Logue en octubre de 1926, diez años antes de la crisis de la abdicación. La mejoría en el habla se hizo evidente en meses, en lugar de años como lo sugiere la película:. En una entrevista 1952 con John Gordon, Logue dijo que "resonante y sin tartamudear, abrió el Parlamento australiano en Canberra en 1927";. es decir, apenas siete meses después de que el duque empezó a trabajar con Logue. Hugo Vickers, un consejero real, aceptó que la alteración de datos históricos para preservar la esencia de la dramática historia a veces es necesario. Los funcionarios de alto rango, por ejemplo, no habrían estado presente cuando el Rey pronunció su discurso, ni siquiera Churchill habría estado implicado a ningún nivel, "pero el espectador medio sabe quién es Churchill; no sabe quiénes son Lord Halifax y Lord Hoare (Sir Samuel Hoare). "

Robert Logue, un nieto de Lionel, puso en duda la representación de la película del terapeuta del habla, que dice "No creo que alguna vez jurase ante el rey y desde luego nunca lo llamó" Bertie ". El historiador Andrew Roberts afirma que la gravedad de la tartamudez del rey era exagerada y que los personajes de Eduardo VIII, Wallis Simpson y George V resultaron más antagónicos de lo que realmente fueron, en orden a aumentar el efecto dramático.

Christopher Hitchens y Chotiner Isaac desafiaron la interpretación en la película del papel de Winston Churchill en la crisis de abdicación. Es bien sabido que Churchill alentó a Eduardo VIII para resistir la presión para abdicar, mientras que él se muestra en la película como un fuerte apoyo del príncipe Alberto y no se opone a la abdicación. Hitchens atribuye este tratamiento al "culto" que rodea el legado de Churchill. En una película inteligente y bien hecha, "¿no habría sido la verdadera historia ligeramente más interesante para el público?" , se preguntó. También criticaron la película por no acusar al apaciguamiento de la época. Mientras que la película nunca menciona directamente la cuestión, Hitchens y Chotiner argumentan que da a entender que Jorge VI estaba en contra de apaciguamiento, sobre todo en la escena final que muestra a "Churchill y el Rey en el Palacio de Buckingham y un discurso de unidad y resistencia siendo preparandos para la entrega". Lejos de distanciarse de la política de apaciguamiento del Chamberlain, el rey Jorge VI envió un coche para recoger a Chamberlain cuando regresó de la firma del Pacto de Munich con Hitler en septiembre de 1938. El rey y Chamberlain se asomaron al balcón del Palacio de Buckingham, y fueron aclamados por multitudes entusiastas. Esto condujo al historiador Steven Runciman a escribir que, al actuar como lo hizo para apoyar la política exterior de Chamberlain, el rey Jorge VI habría perpetrado "el mayor error constitucional que ha sido hecho por cualquier soberano de este siglo." The Guardian corrigió la interpretación de Stanley Baldwin que este había renunciado debido a su negativa a ordenar el rearmamiento de Gran Bretaña, cuando en realidad se retiró como "un héroe nacional, agotado por más de una década en lo más alto".

Martin Filler ha acordado que la mayoría de las pequeñas libertades fueron licencias artísticas justificadas. De hecho, la escena probablemente inventada, en la que Jorge V le explica a su hijo la importancia de la difusión tiene un punto válido. En esa misma escena hay una inexactitud más cuando el rey se refiere a Stalin como "el Mariscal Stalin", este último no se nombró a sí mismo como tal hasta 1943. Jorge VI nunca habría tolerado que Logue se dirigiera a él de forma informal ni que maldijera, probablemente entendía alemán y en realidad era poco entusiasta hacia Churchill, hasta más adelante en la guerra, debido al apoyo de éste a su hermano durante la crisis de abdicación.

El discurso del Rey en la película, sólo dura dos tercios de la longitud original. Cuatro frases se eliminaron y cuatro se acortaron. El discurso original tiene 407 palabras; la versión para la película tiene 269.

Al comentar sobre la escena final de la película, cuando el Rey se encuentra en el balcón del Palacio de Buckingham, después de haber transmitido su discurso con motivo de la declaración de guerra el 3 de septiembre de 1939, Andrew Roberts ha escrito: "La escena es bastante absurda desde el punto de vista histórico . - Neville Chamberlain y Winston Churchill no estaban presentes y no hubo multitudes vitoreando en el Palacio de Buckingham "En general, Roberts elogia la película como una imagen favorable de "la calma y heroísmo sin pretensioens" del Rey, y afirma:"Las representaciones por Firth y Bonham Carter son favorables y agudas, y las tonterías fácticas ocasionales de la película no deberían restar valor a eso."




JORGE VI DEL REINO UNIDO

Nota: el texto que viene a continuación ha sido extraido de Wikipedia, donde se encuentra información más amplia acerca de Jorge VI.

Jorge VI de Windsor (Albert Frederick Arthur George, Sandringham House, Inglaterra, 14 de diciembre de 1895 – id., 6 de febrero de 1952) fue rey del Reino Unido y sus dominios británicos desde el 11 de diciembre de 1936 hasta su muerte. Fue el último emperador de la India (hasta el 14 de agosto de 1947), y el primer jefe de la Mancomunidad de Naciones.

Como segundo hijo del rey Jorge V y de la reina María de Teck, no estaba previsto que heredara el trono tras la muerte de su padre. En 1909 inició su carrera en la Armada Real Británica, llegando a tomar parte, como oficial del buque Collingwood, en la Batalla de Jutlandia durante la I Guerra Mundial. Se casó con lady Elizabeth Bowes-Lyon en 1923, matrimonio que tuvo dos hijas, Isabel (quien lo sucedió como la reina Isabel II) y Margarita Rosa.

El hermano mayor de Jorge VI, Eduardo, ascendió al trono tras la muerte de su padre en 1936. Sin embargo, menos de un año después, anunció sus intenciones de casarse con la socialité americana Wallis Simpson. El primer ministro británico Stanley Baldwin advirtió al rey que, por razones políticas y religiosas, no podría seguir siéndolo en caso de casarse con Simpson, quien se había divorciado en dos ocasiones. Eduardo VIII abdicó de la Corona Británica el 11 de diciembre de 1936 para poder casarse con Simpson, entonces inesperadamente Jorge subió al trono como tercer monarca de la Casa de Windsor.

La pérdida de poder por parte del Reino Unido en el Estado Libre Irlandés y la guerra con la Alemania Nazi y sus aliados marcaron el reinado de Jorge. Además de la independencia de la India y Pakistán en 1947 y la fundación de la República de Irlanda en 1949, el reinado de Jorge vio la aceleración de la desintegración del Imperio y su transición a la Mancomunidad de Naciones.

El estado de salud de Jorge VI empeoró gradualmente, finalmente falleció a la edad de 56 años, el 6 de febrero de 1952 mientras dormía, a causa de una trombosis coronaria. A su muerte, su hija Isabel lo sucedió.

MATRIMONIO

En 1920 el duque de York, conoció a la aristócrata lady Elizabeth Bowes-Lyon, la hija más joven del conde y de la condesa de Strathmore y Kinghorne. Al conocerla, Alberto decidió casarse con ella. Sin embargo, debió proponerle tres veces matrimonio a Elizabeth, quien aceptó únicamente a la tercera vez, al parecer porque se resistía a hacer los sacrificios necesarios para ser un miembro de la familia real. Después de un noviazgo prolongado, Elizabeth accedió a casarse con él. Finalmente el duque de York, Alberto, y lady Elizabeth contrajeron matrimonio el 26 de abril de 1923 en la Abadía de Westminster.

La recién formada British Broadcasting Company deseaba grabar y difundir el evento en la radio, sin embargo el capítulo vetó la idea (aunque el decano, Herbert Edward Ryle, se mostró a favor de la propuesta). A partir de su matrimonio Elizabeth recibió el tratamiento de "Su Alteza Real la duquesa de York" (en inglés: "Her Royal Highness The Duchess of York"). El matrimonio de Alberto con una noble aristócrata británica fue considerado un gesto de modernización para la época.

A causa de su tartamudeo, Alberto temía hablar en público. Realizó un discurso de clausura en la Exposición del Imperio Británico en Wembley el 31 de octubre de 1925, que fue una terrible experiencia tanto para él como para los oyentes. Ello sirvió para que el duque buscara una forma de administrar su tartamudez, en la que participó Lionel Logue, un terapeuta del habla de origen australiano. Tras diagnosticar una coordinación deficiente entre la laringe y el diafragma, Logue prescribió al duque ejercicios vocales durante una hora diaria. El tratamiento de Logue consiguió que el duque se relajase al hablar. Por su tratamiento la duquesa comenzó a ayudar al duque en su tratamiento, por lo cual tuvo que tener mucha paciencia. Realizando su mayor esfuerzo y con ayuda de la terapia, el duque logró inaugurar la Casa del Parlamento en Canberra en 1927, y fue capaz de hablar posteriormente con sólo ligeras vacilaciones. Su viaje por vía marítima hacia Australia lo llevó a través de Jamaica, donde Alberto jugó dobles de tenis con un hombre negro, lo que era inusual en esa época y que fue una muestra de igualdad entre las razas.

El duque y la duquesa tuvieron dos hijas: Isabel y Margarita. Los duques y sus hijas vivieron inicialmente en la residencia White Lodge en el Parque Richmond, pero a medida que aumentaban sus deberes tuvieron la necesidad de un lugar más céntrico. Razón por la cual, en 1927, se trasladaron a la residencia nro. 145 en Piccadilly, cerca del Parque Hyde.


ASCENSIÓN INESPERADA AL TRONO

El 20 de enero de 1936, el rey Jorge V murió, entonces el príncipe Eduardo ascendió al trono como Eduardo VIII. Sin embargo, Jorge V tenía serias opiniones acerca de Eduardo, y más de una vez éste provocó la ira de su padre a causa de su «eterna adolescencia» y de ser un mujeriego. Jorge V había expresado sus opiniones acerca de su hijo mayor: «Ruego a Dios que mi hijo mayor nunca se case ni tenga hijos, para que nada se interponga entre Bertie y Lilibet y el trono». El rey Eduardo VIII tenía planeado casarse con la socialité estadounidense Wallis Simpson (divorciada dos veces). Los ministros creían que el pueblo nunca aceptaría a Wallis como reina y le aconsejaban que no se casara; como monarca constitucional, Eduardo estaba obligado a aceptar el consejo de los ministros. Después de 325 días de reinado, el 11 de diciembre de 1936, Eduardo VIII abdicó del trono en favor de su hermano Alberto, para poder casarse con Simpson. El 12 de mayo de 1937 se realizó la coronación de Jorge VI

REINADO

Alberto asumió el estilo y el título de rey Jorge VI (en inglés: King George VI) para hacer hincapié en la continuidad con su padre y restaurar la confianza en la monarquía. El comienzo del reinado de Jorge VI fue marcado por las preguntas acerca de su predecesor, cuyos títulos, estilos y posiciones eran inciertos. Eduardo fue presentado como "Su Alteza Real el príncipe Eduardo" (en inglés: "His Royal Highness Prince Edward") para la difusión de la abdicación, sin embargo Jorge VI sentía que al abdicar y renunciar Eduardo había perdido el derecho a títulos reales, incluido el título de "Su Alteza Real". En solución al problema, el primer acto de Jorge como rey fue el de conceder a su hermano el título de "Su Alteza Real el duque de Windsor", aunque el patente real explicaba que: «Su esposa y sus descendientes, si los hubiere, no podrían recibir dicho título o atributo». Además Jorge VI fue forzado a comprar para el príncipe Eduardo las residencias reales, el Castillo de Balmoral y el Sandringham House, puesto que eran propiedades privadas y no pasaban a Jorge VI de manera automática. Tres días antes de su ascensión, en su cumpleaños 41, el rey le otorgó a su esposa el título de reina consorte, con la Orden de la Jarretera.

El 12 de mayo de 1937 se realizó la coronación de Jorge y Elizabeth. La reina María asistió a la coronación de su hijo para mostrar su apoyo. Fue la primera reina viuda británica que asistió a una coronación. No hubo Durbar celebrado en Nueva Delhi de Jorge VI, como había ocurrido con su padre, ya que el costo hubiera sido una gran carga para el gobierno de la India.
En junio de 1939, la pareja recorrió América del Norte, con el objetivo de reforzar el apoyo trasatlántico en caso de guerra y para reafirmar la condición de Canadá como un reino con gobierno autónomo que compartía monarca con Reino Unido.

Constitucionalmente, el rey Jorge VI tenía que apoyar la política de apaciguamiento de Neville Chamberlain. Cuando el rey y la reina se encontraron con Chamberlain a su regreso de la negociación de los Acuerdos de Múnich en 1938, lo invitaron a aparecer en el balcón del Palacio de Buckingham con ellos. Esta asociación pública de la monarquía con un político fue excepcional, ya que las apariciones en el balcón eran tradicionalmente restringidas a la familia real.

En su viaje a América del Norte en 1939, el rey y la reina visitaron Canadá y Estados Unidos. En Ottawa, la pareja real fue acompañada por el primer ministro de Canadá William Lyon Mackenzie King, a presentarse a sí mismos como los reyes de Canadá.

El gobernador general de Canadá John Buchan y Mackenzie King esperaban que la presencia del rey en Canadá demostrara los principios del Estatuto de Westminster, la cual daba autonomía a cada dominio británico y reconocía que cada uno de estos tenía una corona separada. Así, en su residencia canadiense de Rideau Hall, Jorge VI personalmente aceptó y aprobó la carta credencial del nuevo embajador estadounidense en Canadá, Daniel C. Roper. El historiador oficial de la visita real, Gustave Lanctot, declaró: «Cuando sus majestades caminaron dentro de su residencia canadiense, el Estatuto de Westminster asumió la realidad: el rey de Canadá había vuelto a casa».

El viaje fue una medida para suavizar las tendencias de aislacionismo de América del Norte con los conflictos de Europa. A pesar de que el verdadero objetivo del viaje fue político, para reforzar el apoyo atlántico al Reino Unido en cualquier guerra futura, el público recibió al rey y a la reina con entusiasmo. El temor que Jorge sentía y que pudo comparar desfavorablemente con el de su predecesor, Eduardo VIII, se disipó. Los monarcas visitaron la Exposición General de segunda categoría de Nueva York de 1939 y se alojaron con el presidente Franklin D. Roosevelt en la Casa Blanca y en su casa privada en el Hyde Park en New York

ENFERMEDAD Y MUERTE

Los problemas de salud del rey se agravaron al ser diagnosticado con cáncer de pulmón, dado que era un fumador empedernido, además de que sufría de gran estrés.

Un viaje a Australia y Nueva Zelanda fue pospuesto debido a que el rey tenía una obstrucción arterial en su pierna derecha, por lo cual fue operado en marzo de 1949. El viaje fue reorganizado por lo cual la princesa Isabel y el príncipe Felipe de Edimburgo viajaron en lugar del rey y la reina. Su salud le permitió inaugurar el Festival de Bretaña en mayo de 1951, pero el 23 de septiembre del mismo año, fue sometido a una neumonectomía donde le fue extirpado el pulmón izquierdo, dado que le fue descubierto un tumor maligno. Durante la Ceremonia de apertura del Parlamento del Reino Unido en noviembre, el discurso del trono del rey tuvo que ser leído por el lord cancicller Lord Simonds. El discurso real de Navidad de 1951 que dio el rey tuvo que ser grabado en partes y luego editado todo junto.

Con la salud aún más deteriorada y finalmente habiéndose retirado a sus habitaciones en el Sandringham House, falleció mientras dormía a los 56 años, el 6 de febrero de 1952.

Aproximadamente a las 7:30 de la mañana el rey fue encontrado muerto; la razón de la muerte fue trombosis coronaria. El anuncio oficial de la muerte del rey fue aproximadamente a las 10:30 de la mañana. Una hora antes, el secretario del rey, Sir Edward Ford, le anunció el deceso a Churchill. A las 11:15 la BBC dio el anuncio a la nación y minutos después las banderas se izaron a media asta. La princesa Isabel, que se encontraba en Kenia, se vio en la necesidad regresar a Londres, entonces a su llegada se convirtió en reina a la edad de 25 años.

El 15 de febrero de 1952 se realizaron los funerales del rey Jorge, las multitudes comenzaron a reunirse en Londres en las primeras horas de la mañana, miles pudieron presenciar el evento por televisión y poco después de las 9:00 h de la mañana, el cortejo fúnebre llegó al Salón Westminster, donde más de 300.000 personas rindieron homenaje al cuerpo del rey, que estuvo en capilla ardiente durante tres días.

Más tarde, fue enterrado en la Capilla de San Jorge del Castillo de Windsor en lo que ahora es la Capilla en memoria del rey Jorge VI.E[ Finalmente, aproximadamente a las 14:00 h, se solicitaron dos minutos de silencio para marcar el último paso del rey




3 comentarios:

Manderly dijo...

Es una de las mejores películas del 2010, pero no por lo que cuenta sino porque sus tres actores logran una gran interpretación!
La banda sonora es maravillosa. Me gusta mucho Desplat!!
Comparando los dos discursos, el real y el de la peli, se oye que Firth ha hecho un gran trabajo.
Saludos.

Banderillas negras dijo...

Si la pelicula es fiel a la Historia, Inglaterra entraba en guerra y al rey le preocupaba más su discurso que las muertes que pudiera traer la guerra, como rey dejaba mucho que desear, no?

Antero dijo...

Manderly, coincido contigo en que gran parte de la importancia de la película reside en la interpretación de los actores, si no, sería una de tantas películas más.

Banderillas negras, no es exactamente así, entiendo que el texto que he pegado sobre el rey Jorge VI es muy extenso, copio y pego la parte que hace referencia al discurso:

"El duque de York, de hecho, comenzó a trabajar con Lionel Logue en octubre de 1926, diez años antes de la crisis de la abdicación. La mejoría en el habla se hizo evidente en meses, en lugar de años como lo sugiere la película:. En una entrevista 1952 con John Gordon, Logue dijo que "resonante y sin tartamudear, abrió el Parlamento australiano en Canberra en 1927";. es decir, apenas siete meses después de que el duque empezó a trabajar con Logue."

Como ves, el problema de tartamudez sería en un período de entreguerras. Por lo que comentan, el rey Jorge VI fue muy querido en Inglaterra

Saludos

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