La Traviata - Giuseppe Verdi

Título: La Traviata
Autor: Giuseppe Verdi
Género:
Música, Ópera
Año de publicación:
Estrenada en Venecia en 1853
Duración:

La Traviata ('La Descarriada') es una ópera en cuatro escenas (tres o cuatro actos) de Giuseppe Verdi. El texto, de Francesco Maria Piave, está basado en la novela de Alexandre Dumas (hijo) La dama de las camelias. Fue estrenada en el teatro La Fenice de Venecia en 1853. Su estreno fue un fracaso; sin embargo, la representación que se realizó un año después tuvo mucho éxito, adquiriendo así la ópera la popularidad de que goza hoy día.

Brindisi, interpretado por Stratas y Plácido Domingo:












Rol Tipo de Voz Primera Actuación,
6 marzo, 1853[1]
(Director: - )
Violetta Valery, una cortesana soprano Fanny Salvini-Donatelli
Alfredo Germont tenor Ludovico Graziani
Giorgio Germont, padre de Alfredo Germont barítono Felice Varesi
Flora Bervoix mezzo-soprano Speranza Giuseppini
Annina, criada de Violetta soprano Carlotta Berini
Gastone, amigo de Alfredo tenor Angelo Zuliani
Barone Douphol barítono Francesco Dragone
Marchese d'Obigny bass Arnaldo Silvestri
Dottore Grenvil bass Andrea Bellini
Giuseppe, sirviente de Violetta tenor G. Borsato
Sirviente de Flora bass G. Tona
Commisionado bass Antonio Mazzini

Argumento


Lugar: París y sus afueras.
Tiempo: Alrededor de 1850.

Acto I. En casa de Violeta

Violeta Valery, una afamada cortesana, da una fiesta en su mansión en París. Uno de los últimos en llegar a la fiesta es Gaston. Gaston llega acompañado de su amigo Alfredo Germont, que hacía tiempo que deseaba conocer a Violeta. Alfredo, una vez presentados, le expresa su preocupación por su delicada salud, y luego le declara su amor. Violeta lo rechaza, pero le regala una camelia, diciéndole que regrese cuando la flor se haya marchitado. Después de que los invitados se han marchado, Violeta analiza la posibilidad de una relación con amor verdadero, pero finalmente desecha la idea. Ella necesita ser libre para vivir su vida, día y noche, de un placer a otro.


Acto II. En una casa de campo.

Pocos meses después, Alfredo y Violeta llevan una existencia tranquila en una casa de campo, en las afueras de París -parece que Violeta se ha enamorado de Alfredo, a pesar de sus razonamientos anteriores en el sentido contrario-. Violeta ha abandonado completamente su anterior estilo de vida. Sin embargo, Alfredo descubre que Violeta ha vendido todas sus pertenencias para financiar su vida en el campo y se dirige a París para corregir la situación. Mientras Alfredo está fuera, su padre llega a la casa y le comenta a Violeta que el futuro de Alfredo y la suerte de su hermana han sido destruidas por su conexión con ella (su reputación como cortesana compromete el nombre Germont). Violeta escucha, con un creciente remordimiento, las patéticas palabras del señor Germont y decide abandonar a su amado, poniendo como excusa su deseo de regresar a su antigua y libertina existencia.


Acto III. (En ocasiones representada como una segunda escena del acto II.) En casa de Flora.

Para ahogar su pena, Violeta,se consume aún más profundamente en su libertinaje. Alfredo la confronta en una fiesta y la deshonra tirándole dinero que dice le debe por los servicios prestados mientras vivieron juntos. Violeta se desmaya abrumada por la enfermedad y la pena. Alfredo es desafiado a un duelo por el barón Duophol, el acompañante de Violeta, pero entonces ésta recupera sus fuerzas y confiesa su amor por Alfredo.


Acto IV. En la habitación de Violeta.

Algunos meses después de la fiesta, Violeta yace en cama debido al avance de la tuberculosis. Lee una carta del señor Germont, en la que le dice que ha informado a Alfredo del sacrificio que Violeta ha hecho por él y su hermana. Alfredo (vivo después de herir al barón Duophal en el duelo) se apresura a llegar a su lado, comprendiendo al fin que Violeta se había sacrificado por él, y le suplica que lo perdone. Ella muere en sus brazos.

TEXTO COPIADO DE WIKIPEDIA

Para saber más:
Discografía recomendada

2 comentarios:

manuel-tuccitano dijo...

soy de poco clasicismo en la música pero esta la canto hasta en la ducha...por supuesto en macarrónico italiano.....saludos

Manderly dijo...

Me encanta! Es una de mis favoritas!!! Ya la he visto en el teatro dos veces con producciones diferentes y me gustaron ambas.

Además creo que para aquellos que quieran empezar a conocer la música de ópera, La Traviata es una de las mejores para ello!!

No sólo 'el brisdis' es maravilloso. Hay un montón de momentos preciosos!!

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